Primaria

Además de las finalidades expresadas anteriormente, la Educación Primaria contribuirá a desarrollar en el alumnado los saberes, las capacidades, los hábitos, las actitudes y los valores que les permitan alcanzar, además de los catorce grandes objetivos enumerados en el artículo 17 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, los cuatro formulados por nuestra autonomía en el DECRETO 230/2007, de 31 de julio, por el que establece la ordenación y las enseñanzas correspondientes a la educación primaria en Andalucía (BOJA núm. 156, de 8 de agosto de 2007).

Los estudios en esta etapa se imparten por áreas de conocimientos, que se impartirán en todos los ciclos de la etapa. Son las siguientes:

– Conocimiento del medio natural, social y cultural.

– Educación artística.

– Educación física.

– Lengua castellana y literatura.

– Lengua extranjera.

– Matemáticas.

– Educación para la ciudadanía y los derechos humanos (5º curso).

– Enseñanzas de Religión.

La Ley Orgánica de Educación pone el acento en que los alumnos adquieran conocimientos y habilidades (competencias) y no sólo conocimientos.

Se entiende por competencias básicas de la Educación Primaria el conjunto de destrezas, conocimientos y actitudes adecuadas al contexto que todo el alumnado que cursa esta etapa educativa debe alcanzar para su realización y desarrollo personal, así como para la ciudadanía activa y la integración social.

El currículo de la Educación Primaria debe incluir, como mínimo, las siguientes competencias básicas:

Competencia en comunicación lingüística; Competencia de razonamiento matemático; Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico y natural; Competencia digital y tratamiento de la información; Competencia social y ciudadana; Competencia cultural y artística; Competencia y actitudes para seguir aprendiendo de forma autónoma a lo largo de la vida y Competencia para la autonomía e iniciativa personal.

La metodología didáctica en esta etapa educativa será fundamentalmente activa y participativa, favoreciendo el trabajo individual y cooperativo del alumnado en el aula e integrará en todas las áreas referencias a la vida cotidiana y al entorno inmediato del alumnado.

La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado será continua y global y tendrá en cuenta el progreso del alumno o alumna en el conjunto de las áreas del currículo.

Al finalizar cada uno de los ciclos, y como consecuencia del proceso de evaluación, el equipo docente adoptará las decisiones correspondientes sobre la promoción del alumnado. El alumnado accederá al ciclo o a la etapa siguiente siempre que se considere que ha alcanzado el desarrollo correspondiente de las competencias básicas y el adecuado grado de madurez.

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